Mondo Negro x ZDB: Poison Ruïn Música en vivo 15€
Antes de la llegada de Powerplant, la ZDB y Mondo Negro presentan a Poison Ruïn, un concierto que cruza black metal, punk, deathrock y dungeon synth con un sonido directo y memorable.
Detalles completos En colaboración con Mondo Negro, y antes de la llegada de Powerplant, la ZDB recorre caminos adyacentes al metal/punk con la muy oportuna aparición de Poison Ruïn. Sin voces ni tremolo picking que se oigan, sobre la música del cuarteto originario de Pensilvania flota un aura de black metal que tanto se deja acechar por el espectro de Venom como reconoce el balanceo D-beat que Darkthrone adoptó a partir de The Cult Is Alive. Tangencialmente, hay también una obsesión lírica con los tiempos medievales, una incursión original de crítica social fantástica que yuxtapone el feudalismo de la Edad Oscura con las penurias laborales de hoy, pero por su capacidad de aglutinar públicos puede llamarse, con todo lo que eso implica, una banda de punk. Directa, memorable pero cargada de todo un caudal de ideas que tanto la acerca al deathrock como acepta atmósferas transplantadas de la dungeon synth, riffos bien roqueros, temas atmosféricos para guitarras planeadoras y voz distante, giros post-punk y una voz que reclama los coros a plenos pulmones del Oi! y el asco canturreable del punk del 77. Todo en un equilibrio notable, la suciedad de las guitarras en un punto exacto de fusión con la claridad de las canciones, aprovechando de la mejor manera el impulso de un sello tan imponente como Relapse para maximizar el nervio, la hipnosis y la mordacidad de su sonido. BS.
Ver original (portugués) Em parceria com a Mondo Negro, e antes da vinda de Powerplant, a ZDB trilha caminhos adjacentes ao metal/punk com a aparição bem oportuna de Poison Ruïn. Sem quaisquer vokills ou tremolo picking que se oiçam, paira sobre a música do quarteto originário da Pennsylvania uma aura black metal que tanto se deixa assombrar pelo espectro de Venom como reconhece o balanço D-beat que acertou passou a Darkthrone a partir de The Cult Is Alive. Tangencialmente, há também uma obsessão lírica com tempos medievais, numa investida original de crítica social fantasiosa que justapõe o feudalismo da Idade das Trevas às agruras laborais de hoje, mas na sua capacidade aglutinadora de públicos, pode-se chamar, com tudo o que isso implica, de uma banda de Punk. Directa, memorável mas a carregar todo um manancial de ideias que tanto os aproxima do Deathrock, como aceita atmosferas transplantadas da Dungeon Synth, riffagem bem roqueira, temas atmosféricos para guitarras planantes e voz distante, guinadas post-punk e uma voz a reclamar os coros a plenos pulmões do Oi! e o asco cantarolável do punk em 77. Tudo num equilíbrio notável, a sujeira das guitarras num ponto exacto de fusão com a clareza das canções, a aproveitarem da melhor forma o impulso de uma editora tão imponente como a Relapse para maximizar o nervo, hipnose e acutilância do seu som. BS.