Mondo Negro x ZDB: Powerplant ⟡ Thee Seizures Música en vivo 14€
Mondo Negro y ZDB unen fuerzas para traer a Powerplant, el delirio black metal londinense de Theo Zhykharyev, junto a Thee Seizures, en una noche que abraza los tropos del género con buen humor.
Detalles completos Ya han pasado más de tres décadas desde el homicidio de Euronymous a manos de Varg Vikernes, y la furia de hielo escandinavo y bruma hermética que se abate sobre el Black Metal, nutrida de instintos misantrópicos, por no decir homicidas/suicidas, se ha ido desvaneciendo del purismo trve kvlt de la horda nihilista y edgelord para asumir de forma cada vez más evidente la teatralidad campy del corpsepaint. Desde la meme-ificación de Immortal, pasando por la sleaziness de Carpathian Forest, el lore de El Señor de los Anillos de Summoning, la figura de Mortiis y su papel pivotal en el Dungeon Synth, hasta la sátira anti-NSBM de Old Nick, se traza todo un imaginario progresivamente más autoconsciente de esa fantasía que se consuma en la música de Powerplant. Delirio nacido en Londres de la mente del ucraniano Theo Zhykharyev, que fue amasando culto virtual a lo largo de los años y hoy es una banda con pleno derecho.
Recogiendo inspiración en el Garage Punk de los Misfits, en la facción gótica del post-punk, en las atmósferas húmedas del Dungeon Synth y, claro está, en el Black Metal, Powerplant encarnan con buen rollo y sin desdén los tropos del género, exultando en su último álbum, Bridge of Sacrifice, sus valencias en tramas absolutamente memorables en el torbellino caleidoscópico. Entre los gritos ásperos del Black Metal y una voz limpia que tanto recuerda (extrañamente) a Layne Staley como se entrega a exageraciones indie y/o góticas, Powerplant logran la proeza de convertir toda esta aparente confusión de tremolo picking, riffs roqueros, golpes marciales, sintetizadores épicos y pasajes acústicos en un proceso natural orientado a la canción. Todo hecho de forma tan honesta como consciente de sí misma. BS.
Ver original (portugués) Passadas já mais de três décadas desde o homicídio de Euronymous às mãos de Varg Vikernes, a fúria de gelo escandinavo e bruma hermética que se abate sobre o Black Metal, nutrida a instintos misantrópicos, para não dizer homicidas/suicidas, tem-se desvanecido do purismo trve kvlt da horda niilista e edgelord para assumir de forma cada vez mais evidente a teatralidade campy do corpsepaint. Da meme-ificação dos Immortal, passando pela sleaziness de Carpathian Forest, ao lore Senhor dos Anéis de Summoning, a figura de Mortiis e seu papel pivotal na Dungeon Synth até à sátira anti-NSBM de Old Nick, traça-se todo um imaginário progressivamente mais auto-consciente dessa fantasia que se consuma na música de Powerplant. Delírio nascido em Londres da mente do ucraniano Theo Zhykharyev que foi amealhando culto virtual ao longo dos anos e é hoje uma banda de pleno de direito. Recolhendo inspiração no Garage Punk dos Misfits, na facção gótica do post-punk, nas atmosferas húmidas da Dungeon Synth e, claro está, no Black Metal, Powerplant encarnam com uma boa onda e sem sobranceira as tropes de género, exultando no seu último álbum , Bridge of Sacrifice , as suas valências em malhas absolutamente memoráveis no corropio caleidoscópico. Entre os berros ríspidos do Black Metal e uma voz limpa que tanto lembra (estranhamente) Layne Staley como se entrega a exageros indie e/ou góticos, Powerplant conseguem a proeza de tornar toda esta aparente confusão de tremolo picking, riffs roqueiros, batidas marciais, sintetizadores épicos e passagens acústicas num processo natural com vista à canção. Tudo feito de forma tão honesta quanto consciente de si mesma. BS.