Júlio Pomar y Gabriel Abrantes

Viernes, 6 de noviembre – Domingo, 28 de febrero

Atelier-Museu Júlio Pomar, Lisboa

Enmarcada en el ámbito de las conmemoraciones del centenario de Júlio Pomar, Tragédia e Farsa. Júlio Pomar e Gabriel Abrantes (Tragedia y Farsa. Júlio Pomar y Gabriel Abrantes), con comisariado de Sara Antónia Matos, da continuidad a un programa de exposiciones del Atelier-Museo que, todos los años, cruza la obra de Júlio Pomar con la de otros artistas. Este cruce pretende establecer nuevas relaciones entre la obra del pintor y la contemporaneidad, indagando si los conceptos y las cuestiones planteadas por el autor siguen siendo operativos en el presente. Son algunas de esas cuestiones (la relevancia de la práctica pictórica en la actualidad, su potencial crítico y político y los propios dispositivos de exposición) las que Gabriel Abrantes procura problematizar. De este modo, esta exposición es pensada, desde su génesis, como una intervención específica en el espacio del Atelier-Museo, evocando también una museografía de la década de 1940, alusiva a las Exposiciones Generales de Artes Plásticas (en particular la de 1947), en la Sociedade Nacional de Belas-Artes (Sociedad Nacional de Bellas Artes). Al desafiar a Gabriel Abrantes (n. 1984) a realizar una exposición que se centrara en el dominio específico de la pintura, destacando sus cuestiones más apremiantes — “pintura, pintura”, como se le pidió en uno de los primeros encuentros —, y tras varias conversaciones con el equipo del museo, la consulta de imágenes referentes a obras, fotografías documentales, entre otros elementos, Abrantes avanzó con la idea de una exposición con el título Tragédia e Farsa (Tragedia y Farsa). Se trata, por tanto, de una alusión a la frase de Marx, que en el libro El 18 de Brumario de Luis Bonaparte (1852) afirma que la historia ocurre dos veces: la primera vez como tragedia, la segunda como farsa. Las obras que Gabriel Abrantes produjo para integrar la exposición del Atelier-Museo son de otra tonalidad, generadas por otras herramientas y habitadas por otro tipo de figuración. La paleta pasó a ser o a tener la luminosidad de la pantalla, hiper-colorida, la textura es plana y el grosor propio de los cuerpos reales se perdió a la manera de lo digital. Sin embargo, el trabajo digital de las imágenes no anula la necesidad de la pintura como práctica manual, más tradicional, o analógica. Gabriel Abrantes dibuja, digitaliza, tridimensionaliza, espacializa, manipula, proyecta y finalmente pinta al óleo sobre lienzo e incluso, como Júlio Pomar, raspa la pintura en la superficie pictórica.

En la planta baja, la instalación concebida por Gabriel Abrantes evoca y actualiza la sala de 1947 de la SNBA, Sociedade Nacional de Belas Artes (Sociedad Nacional de Bellas Artes), a partir de las fotografías de Mário Novais de la II Exposición General de Artes Plásticas, que constituyen fuentes referenciales para entender la exposición y que aquí también se reproducen. Los registros fotográficos de Mário Novais, disponibilizados por la Fundación Calouste Gulbenkian, dan cuenta de las cualidades museográficas subyacentes a este tipo de muestras, escenografiadas de un modo muy distante de aquello que hoy vemos acontecer en galerías o museos. De martes a domingo, de 10h a 13h/14h a 18h. Ficha técnica: Comisariado de Sara Antónia Matos.