La asunción práctica de la misantropía y el nihilismo inherentes a la génesis de la segunda ola del Black Metal, la horda de creadores solitarios dentro del género, postulada por Burzum o Ildjarn, sigue siendo hoy en día una parte considerable y una vía para visiones personalísimas en torno a sus fundaciones y su desbrozamiento. En los Estados Unidos, tuvo especial significancia a comienzos de este siglo en torno a una serie de proyectos de la Costa Oeste como Xasthur, Draugar o Leviathan, entidades cuya obra refleja esa misma demanda profundamente personal, creadora de su propio mito. Sin una fijación ideológica y estética común. Lejos de los impulsos autodestructivos y la política de tierra quemada más triviales, también Haela Ravenna Hunter-Hendrix dio primera manifestación a su Transcendental Black Metal en régimen de autosuficiencia y autodeterminación con Immortal Life, antes de que esa misma manifestación se tornara, literalmente, un manifiesto y trascendiera, bad pun intended #1, realmente las intenciones más trve del género con el colosal Renihilation en 2009, ya en formato de banda. Travesía ambiciosa que ha sido continuada desde entonces, cuestionando a cada paso los designios del Black Metal en un proceso de reinvención constante que le ha ido garantizando algo... vaya, bastante escarnio de la facción más conservadora y acérrima. Imperturbable ante ese tribunal, Hunter-Hendrix va operando metamorfosis de revelación personal que a lo largo de álbumes como The Ark Work, Origin of Alimonies o 93969 ha ido descortinando siempre nuevas ópticas más allá de los blast beats, vokills y tremolo picking, enredando ovillos electrónicos, minimalismo, música coral y abordajes rítmicos y tímbricos inesperados en una tapicería compleja. Sin que ello implique un regreso a rituales iniciáticos, Hunter-Hendrix se lleva, en este año de gracia de 2026, en una liturgia, bad pun intended #2, en solitario que une la contemplación acústica y la intempestividad eléctrica en un nuevo trabajo que es también nuevo peldaño de este descubrimiento constante. De su propia música. De sí misma. BS.