Para un dúo que crea música tan dispersa, sorprende lo fluidos que suenan Tara Cunningham y Jack Cooper (ambos de Modern Nature, él también de Ultimate Painting y colaborador de Apartment House), sin mezclar contención con tensión ni control con ansiedad. Música de guitarra, The Sleeves unen la guitarra improvisada a una especie de renacimiento del slowcore. Escuchar el álbum homónimo, editado este año, es como entrar en una cápsula del tiempo y escuchar Low por primera vez. La comparación es algo injusta con Low, porque el trío era único —y, más hacia el final, impredecible—, pero The Sleeves concentran bien la fórmula de hacer mucho con poco. Y es por ahí por donde pensamos en Low. La celeridad en el uso de las palabras también ayuda. Pero una comparación es solo una comparación. The Sleeves tienen mérito propio. El secreto está en esa fluidez, que se manifiesta en las guitarras, que corren líneas sin fin, encontrando una solución para el momento siguiente, y en cómo las palabras y las frases se justifican a sí mismas, incluso cuando muchas veces parecen incompletas. El propósito es simple: en las canciones de The Sleeves sentimos que siempre hay algo por hacer y ambos músicos son eximios en transmitirlo, por la forma en que completan las ideas con algo inacabado. Es música que lo dice todo porque queda algo por decir y que transmite que todo está bien. Por eso el control no tiene ansiedad, porque no es del todo control; por eso la ansiedad nunca se concreta, porque no hay nada de qué estar ansioso. Se acepta que las cosas están bien así, como están. La plenitud de The Sleeves existe en aquello que queda por llenar. Lo que oímos en los silencios, lo que sentimos cuando una idea parece haber terminado a medias, lo que nos apetece hacer cuando una canción termina en un murmullo (de voz, de guitarra, da igual) y queda colgada de una respuesta. Quizá no haya respuesta. The Sleeves son un bello compromiso de lo que queda en el medio entre la sugerencia y la realización, con una fabulosa calma, un relax que de verdad relaja. Son el ASMR musicado que nunca esperaron oír. AS.